CONIN nació en Mendoza en 1993, impulsada por el Dr. Abel Albino. Inspirado en la experiencia del Dr. Fernando Mönckeberg en Chile, el modelo combina la atención médica y nutricional con el acompañamiento educativo, familiar y comunitario.
A lo largo de los años, el trabajo se expandió a todo el país y otros lugares del mundo, a través de franquicias solidarias, con la misma convicción: que ningún niño debería ver limitado su futuro por la desnutrición.